sábado, 5 de noviembre de 2016

Ruta Costa Naviega- Puerto Vega- Navia

11 de Septiembre 2016.

La Ruta Costera Naviega la he tentado en pensamientos mucho tiempo. Cada vez que íbamos a una de las playas de esta costa nos encontrábamos un cartel o hito kilométrico.

En la carretera nacional N-634 a la altura del Km 515.5 se encuentra el cruce con la carretera NV7 que va hacia Puerto de Vega, y a unos 400 m. nos encontramos una pista sin asfaltar que baja a la derecha hacia el río Barayo, y es aquí donde comienza la Ruta Costera Naviega.




La primera sorpresa que nos encontramos en el sendero es una enorme te la de araña con su araña laboriosa. 

Caminamos por el sendero al lado del Río Barayo, por un paraje muy bonito hasta la playa del mismo nombre, donde desemboca en el mar formando un límite natural entre los consejos de Navia y Valdés.


Aquí podemos disfrutar de un espacio protegido nombrado "Reserva Natural Parcial". Esta dotado de de una zona de dunas y marismas de gran valor ecológico y paisajístico, además de un entorno poblado de matorrales, bosque y acantilados, etc.. Es un sistema ecológico único. Representa un magnífico ejemplo de la vegetación típica en las zonas de arenales y dunas. La playa de Barayo se conserva en estado semisalvaje y es objeto de estudio y ordenación debido a su situación y variada flora.

También es conocida por practicarse el nudismo y ser una de las playas menos peligrosas de la comarca, el lecho arenoso de la playa es prácticamente plano, lo que hace poco frecuentes las corrientes submarinas.


Una vez abanamos la vista de la playa seguimos subiendo un poco mas, está será la subida mas alta de todo el recorrido. Por lo menos yo es la que mas sufrí, aunque no mucho.
Continuamos nuestra caminata bordeando la costa, viendo sus acantilados y calas en dirección a Puerto de Vega, pueblo ejemplar de Asturias 1995, del que nos separan algo mas de 7 kilómetros.


Hay que decir que la humedad y el sol radiante que hace nos hace sufrir. Las temperaturas son altas y vamos sudando la gota gorda. Apenas hemos abandonado las sombras que había en la rivera del río Barayo y lo notamos. 


Llegamos a Puerto de Vega donde nos refescamos en un bar.
En Puerto de Vega encontramos la casa donde falleció Jovellanos, la primera Aduana de Asturias, y el magnífico retablo barroco de la iglesia de Santa María, esto se une a sus callejuelas típicas, paseos, plazas, parques, miradores, y sobretodo el puerto en el que el 1 Enero de 1998, hubo una gran galerna que arrasó la flota pesquera local, hundiéndose está dentro del puerto. El puerto da ahora un mejor abrigo a las embarcaciones.


La bruma del mar nos da algún respiro respecto del sol justiciero que nos aplana. Visitamos lugares que parecen sacados de postales sólo posibles en Asturias. Llegamos a un lugar donde algunos bañistas disfrutan de cierto remanso que hace el mar entre las rocas. Apetece ya un chapuzón.


Aquí hay un lugar para bañarse.


Seguimos hacia el Oeste, rumbo a la Playa de Frejulfe, catalogada como Monumento Natural, y una de las playas mas concurridas del concejo, la arena es casi negra y esta rodeada de bosque, su ubicación a unos 12 km. de nuestra punto de partida, recorridos 2/3 del camino, la hace ideal para descansar y disfrutar si se puede de la playa. Cosa que no pudimos porque había mucho oleaje. Pasaremos antes de llegar por la playa de La Losera, la Isla de Soirana, y el pueblo del mismo nombre.






Vamos subiendo y bajando pequeñas cuestas hasta acumular un desnivel de subida 502 m y bajada 581 m. Ya cerca de Navia encontramos una fuente que nos ayuda a superar el calor de este día del final del verano y donde hay un pequeño merendero. 

En Navia tocan unas sidras a la vista de Ría. Hemos recorrido unos 19 km. Yo sin gorro, bueno tuve uno un ratito, Era de señora y lo encontré tirado en el camino, pero rápidamente apareció su dueña. Cosas de cambiar de mochila, al final se olvida lo fundamental.





Liegos-Pico Recacabello-Acebedo

31 de Enero 2016

Pues ya no me acuerdo mucho de esta ruta. Ha pasado tanto tiempo que parece perdida en mi memoria. Por ello siempre hago estas entradas en blog, me gusta releer y ver las fotos. Y también que los demás lo vean.

Tengo una manía, cada vez que nos acercamos a Riaño y tomamos el café, saco una foto del pantano y las cumbres que lo bordean. Aquí adivinamos como nos va a dar el día, la esperada nieve ha sido escasa este año. Las cumbres están casi ausente de ella. La temperatura es buena.


Llegamos a Liegos, donde nos deja el autobús a lado de una fuente de cuatro caños.



Tomamos un camino que nace al lado del lugar donde se herraban a los caballos, el Potro de herrar.



Andamos por praderas que parecen abandonadas y vamos cogiendo altura. Llegamos a la majada de Recacabello y aquí nos vamos hacía la izquierda en dirección al Pico.




Los mas aventureros atacan la cumbre por el paso de la cruz, este paso da al norte y es difícil de subir, por lo empinado y el vuelo que tiene la pared. Yo voy con la mayoría del grupo y apuntamos a la collada que se con algunas machas de nieve. En nuestra subida vemos a nuestros compañero como crestean el paso a nuestra izquierda.

Paso de la Cruz
Una vez alcanzada la altura máxima cresteamos un poco entre machas de nieve. Vemos la impresionante vista que tenemos a 360º. Al norte ligeramente a la derecha los Picos de Europa.


Al noreste la montaña palentina.




Al sur las Pintas.

Y al Oeste Los Mampodres, de suerte tenemos con nosotros a un compañero que tiene casa en Acebedo y nos dice los nombre de todos los picos del Mampodre. 

Desde el Pico podemos coger una pista que nos llevará hasta Acebedo que es bastante umbría por dar al norte. Aunque hay sol sopla el viento y hace bastante frío rondando las dos de la tarde. Así que nos decimos a bajar por una ladera que da al Sur, un pelín difícil para mi ánimo. Lo interesante es no perder de vista Los Mampodres.



Entre los compañeros esta Toño, que de Lois y cuando era joven cuidaba ganado con su tío por esto parajes. Nos recuerda que un 20 de julio de 1969 en la noche se preguntaban como era posible que el hombre hubiera llegado a la luna. Alguno decía que eso era mentira.



Trescares -San Esteban de Cuñaba (por la garganta del río Rubó)

18 de Septiembre 2016.

Después de haber disfrutado de la cena montañera y del descanso en Arenas de Cabrales, nos desplazamos en el autobús hasta Trescares. La distancia a cubrir es poca y llegamos en un momento. No hecho falta madrugar mucho.

Esta ruta es de exigencia media, si es un poco larga, pero es fácil. Cubrimos las distancia entre las poblaciones de Trescares, no hizo falta entrar en el pueblo, por lo que no lo conozco, y San Esteban de Cuñaba por la garganta del Río Rubó. Apenas lleva algo de agua el río, en primavera debe ser espectacular ver sus cascadas, se presta a descensos de cañones.

Unos 200 m. antes de llegar al pueblo de Trescares hay un amplio aparcamiento donde nos deja el autobús. Bajamos a cruzar el Río Cares por el bonito puente romano de La Vidrie y tomamos un sendero tallado en roca que girando ligeramente a la izquierda nos introduce en el Monte La Vertera, un paraje poblado por castaños milenarios. 

En un árbol nos encontramos con un aviso de peligro por montería. La nueva normativa obliga a controlar y acotar la zona de caza. Nos encontraremos a unos metros con un cazador sin arma pero con emisora de radio que avisa de nuestra presencia a los puestos. Y sí, había buenos rifles. Andaban en busca del jabalí.

Al poco de pasar por un árbol caído, tenemos una bifurcación de senderos, hemos de tomar el de la izquierda y seguir caminado paralelos a un prado cercado con un muro. El bosque se abre y podemos ver el pueblo de Trescares y un poco mas adelantes un nuevo cruce de caminos, tomamos también el de la izquierda por el que continuaremos en dirección al río.  Sin necesidad de bajar al cauce continuamos por un sendero bien tallado dejando dicho cauce a la izquierda y mas abajo. Nos adentramos en un bosque de encinas acompañados del run-run de las aguas del río Rubó por camino bien trazado y pendiente suave.

El cañón se va encajando y el camino va pegado a una pared a nuestra derecha en la que en un tramo corto hay instalada una cadena que nos sirve de pasamanos. Unos metros mas adelante tenemos un fuente que procede de una arqueta de la traída de aguas, vamos pisando la tuberías algunas veces descubiertas en el sendero.




Bajamos al cauce del río que atravesamos por un puentecillo para situarnos en la otra orilla del río donde la pendiente aumenta y la senda asciende en sucesivas zetas. Atravesamos un pequeño pedrero donde el sendero se pierde, pero un tramo mas marcado por terreno herboso nos conduce a Cueva Negra, donde se adivina que pasan la noche unas cabras que dan balidos desde las alturas, para seguidamente cruzar de nuevo el cauce del río y continuar paralelos a él por rampas herbosas. Al llegar a un roca y un haya grande subimos hacia los murallones rocosos y es aquí  donde empieza la dificultad mayor por camino muy difícil de ver, mayor verticalidad mucha hierba y helechos que prácticamente te ocultan. Estamos subiendo la canal de Sobrevina a 667 m. de altitud. Hemos andado dos horas.

Aquí por lo lento de la marcha nos entretenemos mirando las cumbres y vemos diferentes aves rapaces y carroñeras. En un alto parece haber un buitre con las alas desplegadas y posado. Nos reímos porque no adivinamos si ciertamente lo será. Ayudados de prismáticos, madre mía si que había en las mochilas, vemos que son unos caballos que pacen tranquilamente. ¡Buitres por caballos!, pues andamos con el tema un buen rato.

El estorbo que nos produce la maleza al andar y lo poco que podemos ver el camino, nos hace pensar que esto se podía arreglar con una desbrozadora que pasara de cuando en cuando. Se están echando a perder estos caminos. Por esta vez las botas han abierto huella.

Llegamos a un alto donde el verde y la caliza hacen un paisaje espectacular. Damos cuenta de algún alimento. Hay unas cabañas y caballos pastando y una fuente con grifo.





Tomamos una pista en dirección Oeste hasta el primer cruce donde estaba previsto que dividirnos entre los que quisieran hacer las ruta mas larga hasta San Esteban y los que se daban vuelta por el bosque hasta Trescares, opción está última que es descartada por la montería, de la que los cazadores van teniendo buen resultado como podemos comprobar por un coche con remolque y perros que lleva en la baca del remolque un gran jabalí.

Pasado ese primer cruce continuamos hasta encontrar otro y tomamos la de la izquierda que en varias vueltas nos lleva hasta las majadas de Carraspón donde termina. Se abre una amplio valle y vemos de frente la Collada Llamea (979 m.) en la que hay una caseta a la que tenemos que llegar. 

Desde esta collada descenderemos unos metros hasta una bifurcación de senderos, tomamos el de la derecha, y tras pasar una pequeña Collada donde nos aparecen los Picos de Europa de frente y lejanos giramos a la izquierda y por la ladera por buen sendero llegamos a otra Collada donde encontramos dos indicadores de rutas.



Bajamos y siguiendo el indicador de la izquierda llegamos al amplio Collado de Galabin (1.039 m). Ya llevamos 5 horas aproximadamente caminando



Collado de Galabin
 En el collado damos cuenta del bocata mirando la impresionante pared rocosa que hay al Sur.

Desde este Collado bajamos por una ladera muy pendiente hacia las majadas de Cocón donde en sus inmediaciones nace el río San Esteban. Desde estas majadas y junto al río tomamos un sendero denominado la "Senda del Pastor" que en dirección Este y dejando el cauce del río a la derecha nos lleva sin perdida posible al pueblo de San Esteban de Cuñaba.









Hemos tenido un paseo largo que a mí no me ha resultado duro. Pero hace calor y debajo de un puente que hay al final de la senda, ya al pie de la carretera nos damos un chapuzón y nos refrescamos los pies. El agua esta buen aunque baja de las montañas.



Nos quedan tres kilómetros de paseo hasta encontrar el autobús en la carretera general, todo bajada.


viernes, 4 de noviembre de 2016

Lagos de Covadonga - Puente Poncebos

17 de Septiembre de 2016

Hemos madrugado demasiado. Como siempre que salimos un Sábado el autobús nos recoge en el aparcamiento de la Delegación de la Junta CYL. Allí hay una bandera que hondea al viento, hoy casi si es mecida.

Lago Enol
Tras un viaje de unas horas llegamos a los Lagos de Covadonga, Enol y Ercina. Desde el aparcamiento grande, el de abajo, al pie del Lago Enol a 1.063 m. tomamos dirección al centro de interpretación y dejamos a nuestro paso la antigua mina. Caminamos en fila india para dejar paso a los corredores de una Carrera de Montaña. Si nuestras expectativas se cumplen hoy terminaremos gastando tantas calorías como ellos y algo cansados.

El recorrido entre Los Lagos y Poncebos promete visita de majadas, edificadas con materiales de otra época y testimonio de la actividad ganadera que se mantuvo durante siglos y que ha desaparecido a lo que parece de manera irreversible. Además alcanzaremos a ver los Macizos de Picos de Europa.

Es una Ruta dura y exigente que no tiene pasos difíciles. Hay que llevar agua en abundancia, sólo hay fuente a la entrada del la majada de Belbin, otra a en un redil de ganado a una hora camino y una mas a las 7 horas de camino, faltando de allí al final 2 horas.

Seguimos por el paraje de La Llomba las marcas del GR-Ruta de la Reconquista hasta el arroyo de Los Reguerones que atravesamos para seguir llaneando entre helechos y roca por camino bien marcado y girando a la izquierda llegamos a las majadas de Brañarredonda. Una corta y fácil pendiente nos posiciona en la majada Espines, donde dentro de un corral empalizado tenemos una buena fuente donde llenar a tope las clntimploras. Nos quedan 6 horas para llegar a la majada Ondón donde hay otra fuente.

Un ligero giro a la derecha y caminamos por el por el Valle Espines que en ligera subida nos sitúa en el Collado La Muda. Por la Vergina Herbeda llegamos a las majadas de Camplogo La Cueva y Complongo Viejo. 1.300m.

Y hasta aquí llegamos errando en alguna ocasión nuestro andar por la niebla. Cuanta mas altura mas cerrada. Toca reunión de pastores y resulto oveja muerta. Tal como estaba el día lo mejor es dar la vuelta. 

Desde aquí nos quedaría por caminar hacía el Este, subir por un amplio valle hasta un collado desde el que hubiéramos contemplado la majestuosidad de los Picos de Europa, prespectiva que yo nunca he divisado, siempre he caminado desde el Sur. Salvo una excursión a la Olla de San Vicente. Luego perderíamos un poco de altura y en un punto no muy fácil de identificar hemos de tomar un pequeño sendero que nos aparece por la izquierda; desvío importante, nos adentraríamos aquí en una zona caótica de Jous y Dolinas.

Caminaríamos por roca y por este sendero desembocaríamos en las majadas mas bajas de Beresna. Para continuar ascendiendo cómodamente por un sendero armado en la roca y siguiendo las indicaciones de alguno hitos, llegaríamos a las majadas mas altas de Beresna. Serían en este punto unas 4 horas caminando y nos encontraríamos situado en el rincón mas bello y espectacular de la ruta a 1.595 m. de altitud. Sin cambiar apenas de dirección, no tardaremos demasiado en subir por un apreciable y fácil sendero hasta Horcada los Bueyes (1.650 m.) la mayor cota de esta ruta. Al norte y por encima, está la cumbre de Cabezos Llerosos (1.794 m.) de muy fácil acceso.

Caminaríamos por roca y siguiendo a trazos el sendero y las marcas de hitos bajamos hata la majada del Beceña. Girando ligeramente a la derecha, seguiríamos en dirección Este por un sendero bien marcado alternando roca y pradera, por le que llegaríamos a un pequeño collado desde el que divisaríamos las majadas del Ondón. 

Para llegar a Ondón hay que hacer una pequeña travesía girando a la izquierda pro roca y sendero o bien continuar por el camino y al situarnos a su altura remontar unos pocos metros para rendir rendir una mirada a estás majadas. Con la primera solución, antes de llegar a las cabañas tenemos una fuente situada en una zona pantanosa y para coger agua hemos de levantar una tapa por la que está protegida. La altura en este punto sería de 1.400 m. y aún nos quedan 1.000 m. de bajada hasta el autobús por la incomoda y pendiente canal de Las Bobias. 

He quedado cansado en el tecleo, me lo imagino andando. ;).

En nuestra retirada, la bajada hacia los Lagos se hizo corta, paseando entre rebaños del ovejas. Parando un rato a hablar con los artesanos del queso Gamoneú del Puerto. En Belbin nos ofrecieron su compra y vimos un burro cargado en dirección a la cueva.

Dimos cuenta de nuestro bocata en el bar del Lago Ercina y tuvimos tiempo de ver el sol brillar.

Mañana otra historia.