lunes, 13 de abril de 2015

Ruta del Sen de los Mulos.

Salimos de León a las 7:30. Hace buen día y el amanecer es limpio, sin nubes en el cielo. Promete ser ser un buen día del montaña.

En Riaño hay una niebla densa producto de las brumas del pantano.
 Como de costumbre paramos en Riaño a tomar el café de 1.10  eur. en el Mentidero. Famoso por su pincho de tortilla. La camarera es una maestra haciendo tortillas mientras atiende al nutrido grupo de montañeros. Eso da aliciente y gula.

El autobús nos deja muy cerca del inicio de la senda en pleno desfiladero de los Beyos.
 Nos disponemos a hacer una ruta de unos 1100 m de desnivel y la forma física toma importancia para superarla con éxito. Es la altitud que hemos de superar para llegar a la cruz que corona el pico de Sen de Mulos y que se sitúa a 1505 m. de altitud. La ruta no presenta dificultades en su seguimiento está marcada por con la pintura amarilla y blanca de los PR. El primer tramo, del punto 1 al punto 5 pertence al PR-AS 283 Senda Grancedo-Tolibia, y el segundo tramo del punto 5 al final del recorrido, pertenece al PR-AS 181, ruta Víboli-Puente Huera.

El Sen de los Mulos, es el punto culminante de la Sierra de Miesca en cuyas faldas se asienta la abandonada aldea de Tolivia en un lugar escondido entre los relieves de la peña. Salvo la vertiente occidental que da vista al bosque de Peloño, todas las demás  vertientes del macizo son escarpadas y forman apretadas foces o desfiladeros, algunas de ellas intransitables.  El Sen de los Mulos es un pico singular, no muy complicado de ascender pero con unas vistas excepcionales del Macizo Occidental de los Picos de Europa. Para llegar a él, nos cansaremos de subir y subir,

La ruta comienza en la carretera de los Beyos a la altura del punto kilométrico 127:800 a la izda. según se baja y junto a una señal de derrumbe de piedras. P-1 (380 m.) Una corta senda baja vertiginosamente hacia el Sella para cruzarlo por el Puente Vaguardo. (430 m)

Desde de la carretera se ve el Puente de Vaguardo.
 que no hace mucho fue reconstruido después de que una crecida se llevara el primitivo. La estrecha senda continúa por la otra vertiente ascendiendo a la Cuerria de Quesendi y a través de sucesivos recovecos sobre la peña, desciende otros 30 m. hasta el puente Espina
Iniciamos la marcha con siguiendo las marcas blanca y amarilla.
 A unos 80 m. por debajo de este puente, las aguas del arroyo Mojizo discurren con prisas deseosas de llegar al Sella. Continúa la senda en sinuoso ascenso a través de la peña pasando por la Collada Espina para seguidamente llegar al Forcao de Tolivia desde donde ya se divisa Tolivia P-2 (707 m.).
En Tolivia parte de la iglesia aún está en pie.
 El pueblo de Tolivia, fue abandonado completamente en la segunda mitad del siglo pasado y actualmente se encuentra totalmente deshabitado y en estado ruinoso.  Solamente conserva en relativamente buen estado un hórreo beyusco a dos aguas y la espadaña de la iglesia aún en pie.
El hórreo de Tolivia se conserva bien a pesar del abandono.

Al lado de la fuente de Tolivia vemos los restos de un alud.
 Abandonamos el pueblo con fuente al final del mismo y de la que brota un pequeño hilo. Entramos en el bello bosque de Tolivia cruzando la riega de Las Cruces y donde a cada paso vamos encontrando ejemplares con formas curiosas y retorcidas has llegar a la Collada Cociyón (844 m.): La senda continúa en ascenso por el Monte la Varera donde el sendero está poco definido; la pendiente aquí es muy fuerte y se camina con bastante dificultad ( hay piedras sueltas que provocan algún susto cuando ruedan pendiente abajo), pero siempre pendientes de las marcas de pintura y de algunos hitos de piedra que nos orientan.


Vista desde la Collada Reces.
 Con el cansancio dos pasos por delante de nosotros, llegamos a la Collada Reces P-3 (1150 m.). La senda ahora bien marcada se dirige con rumbo norte y fuerte pendiente hacia la Collada Llámpara y bordea hacia el oeste hasta la vega de Tolivia (1280 m.), un valle colgado a los pies del Sen de los Mulos donde hay restos de cabañas pastoriles.
El aéreo que transitamos nos permite ver las cumbres de los Picos de Europa.


 Solo queda remontar 200 m. por el fondo del valle hasta la cumbre del Sen de los Mulos P-4 (1505 m. ). Yo aquí me doy por satisfecho y me como el bocata, no subo al pico.
Desde este valle buscamos el paso al otro lado del espinazo del Sen de los Mulos para tomar un marcado sendero que nos conducirá a la Collada Granceno P-5 (1193 m.).

Collada Viances.


En este punto hay una fuente que da cantidad de agua y de la que bebemos copiosamente.




Desde aquí tomamos el camino que  desciende precipitadamente por zonas donde los prados se entremezclan con las centenarias hayas hasta conectar con la pista asfaltada que une Viboli con el Puente la Huera. P-6. Tomamos esta pista a la derecha, no vamos a Viboli, y nos introducimos en el desfiladero del Cándanu por donde el río y la pista cabalgan juntos y en paralelo.



Más adelante llegamos al cruce de La Sota, donde arranca el desvío a Casielles, y, seguidamente nos introducimos en la Foz de Los Andamios por la que llegaremos al fina de la ruta en el Puente la Huera P-7.



En el Puente La Huera hay un bar donde tiene buen menú del día a 10 eur. Los refrecos al 1.60 eur. El autobús nos espera a 200 m. en dirección León en un espacio amplio.





lunes, 23 de marzo de 2015

Soto de Sajambre - Amieva: La Jocica

Salimos de León a las 7:30 de la mañana. Paramos a desayunar en Riaño. El Metidero da buen pincho de tortilla de patata a 1,80 EUR.
Vista de Riaño.
La Senda de La Jocica que hoy recorremos, es un camino de uso tradicional ganadero utilizado por las pastores para acceder a los Puertos de Carombo, cuyos pastos eran aprovechados conjuntamente por los ganaderos de Sajambre, Amieva y Valdeón, aunque los de Valdeón no podían quedarse a dormir. Haremos el recorrido tradicional, pues las condiciones climáticas con la nieve como protagonista, nos han limitado una interesante variante desde Vegabaño a Carombo a través de los montes de Biforco y de El Esquilo.
Hemos cogido dos autobuses pequeños, 22 'plazas para poder llegar a Soto de Sajambre y ahorrarnos unos kilómetros de distancia. Llegamos al parking de Soto y empezamos la marcha hacia Vegabaño. El día es favorable para la marcha. No hace calor ni frio. 
Comenzamos la ruta en el aparcamiento de Soto de Sajambre (925 m.) y por la calle principal atravesamos el pueblo en busca de las casas más orientales, que alcanzamos, dejando atrás la iglesia y las antiguas escuelas y después de atravesar el puente sobre el río Valueña. 


Cartel a Vegabaño, al fondo una casa tiroteada en la Guerra Civil.
Tras dejar a nuestra izquierda los antiguos lavaderos, tomamos el antiguo camino carretero que va ascendiendo cómodamente entre las praderías del entorno de Soto hasta llegar al paraje de Boca del Miraño, donde tenemos que cruzar el río que aquí se llama Miraño, No están los dos tablones que había colocados para facilitar el paso se los ha llevado la corriente.

Subimos por el camino con restos de nieve muy blanda. Nos adentramos en el bosque por un camino empinado y remontando las sucesivas revueltas hasta la entrada de la extensa pradera de Vegabaño (1315 m.)

 
En Vegabaño hay un al menos metro y medio de nieve. 





Giramos  a la izquierda y seguimos el camino que gira al Norte en dirección a los espolones surorientales de Peña Beza. En menos de media hora habremos llegado a la collada de Barcinera (1335 m.). Aquí el camino describe una curva a la derecha y se convierte en una senda que desciende a través del hayedo El Pericón en dirección al Dobra. Al no existir traza del sendero, hoy oculto por la nieve, es importante no perder la orientación y descender buscando el río, y, ya cerca de él, se atraviesa la riega La Rebollada y descendemos por nuestra derecha para dar con el puente de cemento sobre el río Dobra (1030 m.). Al pisar la orilla derecha de este río, estamos en los Puertos de Carombo. Seguimos el curso del valle de nuevo entre hayas y bosque de ribera buscando la majada de Carombo o de Chamozo situada unos metros más arriba y con fuente. En esta majada, vive ahora Jorge, que lo hemos encontrado en el camino de Soto a Vegabaño.





Saliendo hacia el NO desde la cabaña, debemos cruzar el valle de La Medoria y subir a un espolón por el que media altura y horizontalmente discurre el sendero que asciende por las faldas del Cornión para entrar en el desfiladero del Dobra. Elevadas al otro lado del río y nuestra izquierda, se observan las majestuosas cumbres de Peña Beza y Canto Cabronero.

Ya cerca del embalse de la Jocica, la senda alcanza cierta altura desde Carombo para salvar la parte mas angosta del desfiladero. Hemos de salvar a duras penas una cascada de la que cae abundante agua. En este punto el cielo está encapotado y apenas nos deja ver el paisaje. 

Pasamos una portilla ganadera, alcanzamos la cola de las aguas embalsadas donde en un tramo del recorrido, la senda está protegida por una valla de madera para evitar posibles caídas: La presa de la Jocica, es una obra de ingenería ejecutada en los años 1959-63 y de la que nos separan 400 escalones para bajar a ella. 

Pocos metros mas abajo llegamos a la majada de Bellanzo (1020 m.) donde la senda se convierte en camino de uso ganadero y que baja de manera pronunciada en repetidas revueltas por el Monte Bellanzo. Al aproximarse al Dobra y cuando el terreno el mas llano, sale a la izquierda una desviación hacia la majada Ceremal.

Nosotros seguimos recto siguiendo la indicación de las señales para llegar unos metros más adelante al riega y valle de Ozania, que por sus arriesgados sedos (nombre que reciben picos las antiguas sendas de pastores) permite la entrada al corazón del Cornión. Cruzamos esta riega por un moderno puente de piedra en forma de arco y a menos de un kilómetro llegamos a la Central y puente de Restaño (700 m.) por el pasamos al valle de Angón.

Por la pista de cemento ganamos altura entre prados e invernales hasta el collado de Angón (815 m.), y siguiendo por ella y sin cambiar de dirección, llegamos a la localidad de Amieva (589 m.) final de esta ruta de unos 17 km. de recorrido.







En Amieva hay bar-tienda donde se puede tomar una cerveza. Es un pueblo con hórreos, cuidado y asfaltado. Con un parking espacioso.